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A continuación, se muestran los diálogos de la misión Liberty City Choppers, siendo encomendada por Jim Fitzgerald a Johnny Klebitz en el transcurso argumental de Grand Theft Auto IV: The Lost and Damned.

Interludio

Johnny: ¿Qué pasa, Jim?

Ambos chocan los puños.

Jim: Eh, Johnny, ya sabes cómo va esto. Cuando no es una puta cosa, es la otra.
Johnny: Ya te digo. Estoy a punto de volverme loco.
Jim: Bueno, no te va a gusta lo que voy a hacer en las próximas horas.
Johnny: ¿Cómo?
Jim: Tenemos que robarles unas motos a los Angels of Death.
Johnny: ¿No somos un poco mayores para ir robando motos, banderas del club y mierdas de ésas? No sirve de nada.
Jim: Los sé, tío. Pero esas motos son un chollazo. Conozco a un tío que me las compra para luego mandarlas a Japón. Al parecer esas motos en concreto gustan mucho allí.

Johnny no parece tan convencido y Jim trata de convercerlo.

A ver, los negocios son negocios. Y los Angels son los Angels. Así que hazlo por los viejos tiempos.

Johnny asiente.

Johnny: Vale, hace tiempo que no nos metíamos juntos en una traslada de éstas, ¿verdad?
Jim: Ya te digo, hermano, ya te digo. ¿Quién sabe? A lo mejor es divertido.

Ambos se dirigen a sus motos.

Jim: No tardes y sígueme, hermano.

Camino hacia las motos

Johhny y Jim se dirigen a donde se encuentra el camión para recoger las motos.

Jim: ¿Has visto últimamente a Terry y Clay?
Johnny: No mucho. Al menos, no desde que volvió Billy. Ha habido mucho jaleo.
Jim: Deberías llamarlos, tronco. Siguen siendo tíos legales. Seguramente piensan como tú.

Antes del llegar al camión, Johnny dice más cosas.

Johnny: Me alegro de que vayamos juntos, Jim.
Jim: Gracias.
Johnny: Ya, tío. A la mierda con Billy. Vamos.

Johnny y Jim llegan a donde se ubica el camión y se suben a él. Entonces, se dirigen a donde se encuentran las motos.

Johnny: Nadie nos jode las motos en territorio de los Lost.
Jim: Las motos están aparcadas en el cuartel general que tienen en Tudor.
Johnny: ¿De dónde has sacado la furgoneta, Jim? No te habrás convertido en una especie de reinona de tráileres, ¿verdad?
Jim: Muy gracioso, capullo. Esta mierda pertenece a mi contacto. Si quisiese llevar mi moto a alguna parte, la conduciría allí yo mismo.
Johnny: ¿Sí? ¿No te asusta ensuciarte las manos al estar casado y con un niño?
Jim: Yo montaba en moto antes de que tu madre montase a tu padre, Jonathan. Jackie y el niño, sí, están muy bien. Joder, quiero decir que quiero a mi familia y todo eso, pero sigo siendo un hermano. Lost de por vida, tronco.
Johnny: ¿Y si Billy te piedese hacer algo que te impidiese cuidar a tu familia? Durante un tiempo o quizá para siempre...
Jim: Ya, Johnny, te entiendo. Tendría que pensármelo mucho, ¿vale? Pero también me pienso mucho lo que me voy a pedir en el Burger Shot. Creo que soy el tipo de maníaco que piensa mucho.

Robo de motos

Johnny y Jim llegan a donde se encuentran las motos.

Jim: Es hora de darles caña, Johnny.
Johnny: A por ello.
Jim: Súbelas al tráiler, Johnny.

Johnny sube la primer moto al camión y aparecen algunos miembros de los Angels of Death.

Jim: ¿A qué estáis jugando perdedores?
Johnny: ¡Joder, sí!
Jim: Llama a los hermanos, Johnny. Necesitamos ayuda para volver a casa.

Johnny elimina a todos los miembros de los Angels y continúa subiendo las demás motos al camión.

Johnny: Vamos a llevar este camión.

Johnny y Jim se dirigen al desguace, entonces llegan algunos miembros de los Angels en motocicleta para atacar el camión.

Johnny: Que os den, cabrones. ¿Queréis venir al territorios de los Lost, capullos?

Johnny y Jim logran llegar al desguace.

Jim: Deberíamos pillar una de esas motos. Que un novato se encargue del camión.
Johnny: Vale, amigo. (español)

Johnny y Jim bajan del camión.

Johnny: Me encanta darle caña a esos capullos.
Jim: La fuerza de la costumbre, hermano.
Johnny: Eso.
Jim: Lástima que no siempre fuese tan fácil.

Final

De la nada, llegan en un auto dos agentes, llamados Jimmy Matthews y Ed McCornish.

Johnny: Oh, mierda.
Jim: Tranqui, tío.

Los agentes bajan del auto.

Jimmy: A ver, ¿qué tenemos aquí?
Ed: Parecen un par de pringados con otos robadas.
Johnny: Estas motos son nuestras, agente.
Jim: Nadie va a denunciar que sean motos robadas, así que dejadnos en paz.
Jimmy: Ah, parece que esos pringados son demasiado listos para nosotros, ¿eh?

El agente Ed comienza a recargarse sobre una de las motos.

Ed: Increíble. Estos moteros paletos se hacen más listos cada año. Vuestros padres debían ser unos hermanos muy listos.
Johnny: Ya, qué gracioso.

Jimmy se acerca a Johnny.

Jimmy: ¿Te crees muy listo? ¿Cómo de listo vas a ser cuando nos llevemos a tu mujer a la comisaría, apaguemos las cámaras y la interrogemos a lo cafre?
Ed: Seguro que le encantará. Verás que pronto nos suplica otro puto interrogatorio.

El agente Ed patea una de las motos y la tira.

Johnny: Ah...
Jimmy: ¡Oh! Hemos estado vigilando a los gilipollas de los Angels of Death.
Ed: Así, es lo hemos visto todo, capullos. Caso cerrado.
Jimmy: Y ahora nos vais a pagar, joder. Igual que tu padre le pagó a tu madre por sexo.
Ed: La muy puta le cobraba incluso a su propio hermano.

Ambos agentes se ríen brevemente.

Jimmy: Pensad en número, capullos. Y que sea grande. Mientras, vamos a estar vigilándolos. Así que será mejor que os portéis bien, chicos.

El agente Ed amaga con golpear a Jim.

Ed: Nada de trucos.

Los agentes se dirigen a su auto.

Ed: Capullos.

Johnny y Jim levantan la moto mientras los agentes se van.

Johnny: Putos cabrones. Fue por hijos de puta como esos que me uní a los Lost en primer lugar.
Jim: Me vuelvo al club, a ver quién está. Hasta luego, tío.
Johnny: Hasta luego.

Jim se sube a su moto y se va. La misión finaliza, Johnny recibe $1000 de recompensa, y se desbloquea la siguiente misión, Bad Cop Drop.

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