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Asesoramiento matrimonial es la 2ª misión encomendada por Michael De Santa para sí mismo en Grand Theft Auto V.

Diálogo:

Descubriendo la infidelidad

Michael entra en su casa pero se sorprende al ver que no hay nadie:

Sale fuera a fumar. En el porche se fija que hay dos raquetas de tenis entrelazadas, a lo que Michael se enfada, tira el cigarrillo y entra en casa:

  • Michael: ¡Amanda!

Mientras sube las escaleras hacia la planta superior grita:

  • Michael: ¡Amanda! Espero que no estés... ¡No en mi casa!

Llega a la planta superior, dirigiéndose al dormitorio pero una desnuda Amanda cubierta con solo una sábana le intercepta:

  • Amanda: ¡Que te den, Michael! ¡Vete!
  • Michael: ¿Le estoy pagando a ese cabrón 150 pavos la hora por follarse a mi mujer? ¿En mi casa?

Michael entra forzudamente en el dormitorio junto a Amanda, nerviosa. Encuentra al profesor de tenis Kyle Chavis en calzoncillos encima de la cama, alejándose de los movimientos bruscos de Michael:

  • Amanda: ¡Michael, vete!
  • Kyle: Lo siento, amigo... Me dijo que teníais un acuerdo.

Michael empieza a seguir los pasos de Kyle hasta llegar al balcón del piso:

  • Michael: Tú y yo vamos a cerrar otro. (Amanda le coge del brazo) Me voy a encargar de organizar tu puto funeral.
  • Kyle: Lo siento mucho, tío. No te cobro la clase, te lo prometo.
  • Michael: ¡Eres hombre muerto! (Michael se intenta zafar del agarrón del brazo de Amanda)
  • Kyle: ¡Joder!
  • Michael: ¡Muerto!

Kyle se acerca al balcón mientras Amanda no aguanta más y deja a Michael, que se dirige a la posición de Kyle, pero este se tira por el balcón:

  • Michael: ¡Ven aquí!

Michael mira por el balcón y al instante, Amanda y Mike se dirigen a la puerta principal, mientras Michael susurra:

  • Michael: ¡Joder! Mierda...

Por la entrada a la mansión aparece Franklin:

  • Amanda: Eh, tú... ¡Detenlo!
  • Michael: ¡Quítate de en medio!
  • Amanda: ¡Michael, tranquilízate!

Los tres que quedan hablando en el porche de la casa:

  • Franklin: ¿Qué coño está pasando?
  • Amanda: No ha pasado nada, ha sido un malentendido.
  • Michael: Se ha follado a un cabrón en mi cama.

Michael le aparta y se va:

  • Franklin: ¿Me estás vacilando?
  • Amanda: ¡No ha sido así!
  • Michael: ¿Te apuntas?
  • Franklin: A la mierda, me apunto. Vamos a por ese gilipollas.

Los dos protagonistas se van:

  • Amanda: ¡Pero no lo mates!

Amanda entra en casa y cierra la puerta enfadada.

La persecución

Michael De Santa y Franklin Clinton entran en una Bison del jardinero de la Mansión De Santa para cazar a Kyle Chavis:

  • Michael: Es de un tipo que trabaja para mí. Ya se lo devolveré. Quizá le endosamos un cadáver, pero la recuperará.
  • Franklin: Entonces, ¿vamos a matar a este tío?
  • Michael: Deseará estar muerto. ¿Algún problema?
  • Franklin: Joder, un perro no debe cagar en la caseta de otro perro.
  • Michael: Exacto. La gente lleva mucho tiempo cagando en mi caseta.

Kyle se dirige por las cuestas estrechas de Vinewood Hills:

  • Franklin: Se ha metido por ahí a la izquierda.

El coche sigue el trazado:

  • Franklin:: Sigue recto.

Se cruza una Journey que bloquea el paso:

  • Michael: ¿Qué coño hace?
  • Franklin: ¡Eh! Quítate de en medio.

La Journey se aparta:

  • Michael: Hijoputa.
  • Franklin: Joder, creo que lo hemos perdido.
  • Michael: Vive en algún lugar del cañón. Lo encontraremos.

Ahora Mike debe conducir hacia el cañón.

Una equívoca venganza

Michael y Franklin llegan a una zona arenosa donde se encuentra debajo de las grandes mansiones:

  • Franklin: ¿Está en una de estas putas casas?

Encuentran el coche de Kyle y este en el balcón de la casa de al lado:

  • Michael: (Mientras conduce) Ese cabrón está ahí arriba. Mira.
  • Franklin: Joder, al entrenador le va de miedo.
  • Michael: (Por la ventanilla) ¡Eh, gilipollas! Saliste huyendo antes de ajustar cuentas.
  • Kyle: ¡Michael, amigo! Te equivocas, tío.

Michael y Franklin bajan de la camioneta:

  • Michael: En la parte de atrás hay un cabestrante. Ata el cable a uno de esos soportes.
  • Franklin: ¿Estás pensando cargarte la terraza?
  • Michael: Ese cabrón se ha cargado mi matrimonio.
  • Franklin: ¿Siempre te tienes que poner tan dramático?
  • Michael: Sí, lo que tu digas.

Mientras Franklin prepara todo, Michael y Kyle empiezan a hablar:

  • Kyle: Te dije que no te cobraba la clase, amigo.
  • Michael: ¡Fueron muchas, colega! Creo que estabas enseñando algo más que pegar un buen revés.
  • Kyle: Mandy ha mejorado mucho con el revés. Pero a veces hay que retroceder para dar un paso adelante.
  • Michael: Sí, a lo mejor debería subir a practicar mi revés... ¡en tu cara!
  • Kyle: Colega, me estoy viniendo abajo con tanta energía negativa.
  • Michael: Eso espero, amigo.

Franklin acaba con su parte:

  • Franklin: ¡Ya está enganchado!

Michael continúa gritando a Kyle:

  • Michael: ¿Vienes a mi casa, te llevas mi dinero y te tiras a mi esposa? ¡No me jodas, hombre!

Aparece una mujer al lado de Kyle:

  • Kyle: Reconozco que no ha molado, tío. Lo siento mucho. De veras.
  • Michael: ¡Magnánimo de la hostia! Permíteme que te aplauda... ¡Serás hijoputa!
  • Kyle: ¡Tío!

Michael se acerca a la parte del conductor de la camioneta mientras grita:

  • Michael: ¡A ver si te gusta que alguien joda lo que te pertenece!
  • Kyle: ¡Eh! ¡Espera! ¡Te equivocas, tío! ¡Joder! ¡La hostia!

Tirando la terraza y la persecución

Michael sube junto a Franklin a la camioneta del jardinero y empieza a acelerar:

  • Michael: ¡Allá vamos! A ver que pasa.

Empieza a ceder un poco:

  • Franklin: Joder. Seguro que ya se arrepiente. Bum, dale caña.

Al fin cede la estructura y empieza a caerse:

  • Franklin: ¡No me jodas, tronco!

Todo el balcón, junto el techo de la terraza y sus respectivos se van cañón abajo, destrozando toda la casa de Vinewood Hills:

  • Michael: (Grito satisfactorio) De puta madre. A ver qué le parece.
  • Franklin: ¡Joder, tío! ¡La hostia!
  • Michael: ¡Que le jodan a él y a su terraza!
  • Franklin: ¡Eh, colega! Creo que te has cargado algo más que la terraza.
  • Michael: Necio fue quien edificó su casa sobre arena, tronco.
  • Franklin: No creo que mi colega Mateo pensara en camionetas cuando escribió sobre ese rollo.

Los dos se dirigen a casa de Michael. Recibe una llamada desconocida:

  • Kyle: ¡Señor De Santa! ¿PEro qué narices...? Esa no es mi casa.
  • Michael: Y una mierda.
  • Kyle: Yo no me podría permitirme ese casoplón. Soy instructor de tenis. Me gano la vida dándole a una pelotita. Solo me escondía en ella.
  • Natalia: ¡Dame el teléfono! ¡Eres hombre muerto! ¡Luz verde! ¡Luz verde! ¡Martín Madrazo te da luz verde!
  • Michael: Qué miedo , señora. Estoy aterrorizado.

Cuelga el teléfono:

  • Michael: (Imitando la voz de Natalia) "¡Luz verde! ¡Luz verde! ¡Martín Madrazo!" Que te den.
  • Franklin: Joder, tío. ¿Martín... Martín Madrazo?

Llegan un par de coches de matones a matarlos:

  • Franklin: Mierda. Nos siguen unos matones.
  • Michael: Qué poco han tardado. Ayúdame a solucionar esto.
  • Franklin: Lo intentaré, tío. Tú conduce.

El jugador puede decidir entre escoger Michael o Franklin, despistando a los matones o simplemente matarlos. En ambos casos hay el mismo diálogo:

  • Franklin: Creo que los hemos despistados.
  • Michael: Vale. Volvamos a mi casa y pensemos sobre lo sucedido.
  • Michael: Vaya. Joder. Lo has hecho bien. Tienes una puntería espantosa, pero me has servido de ayuda.
  • Franklin: Gracias... supongo.
  • Michael: No te pongas a la defensiva. Ve a una galería de tiro. Entrena puntería y lo harás bien.
  • Franklin: Joder, tío. ¿Estás bien?
  • Michael: De lujo. Un poco magullado. ¿Y tú? Lo has hecho muy bien chaval.
  • Franklin: Estoy bien, tío. Me refiero a tu estado mental.
  • Michael: ¿Mentalmente? Estoy de puta madre. Mi corazón llevaba años sin latir así. ¡De putísima madre!
  • Franklin: Tío, pareces un chalado. El embajador de los bajos fondos mexicanos de Los Santos te ha marcado como objetivo.
  • Michael: Fíate de mí, está solucionado. No sé quién es Martín Madrazo, pero me las he visto con gente peor...
  • Franklin: Solo nos hemos cargado a unos payasos.
  • Michael: Esperaremos a ver qué pasa. No tiene sentido que nos comamos la cabeza.

Llegan a casa de los De Santa:

  • Michael: ¡Ha estado genial! Me he sentido de puta madre al hacer algo para variar.

Salen de la camioneta.

El verdadero propietario

Michael, junto con Franklin, se dirige al portal mientras habla:

  • Michael: Oye, gracias por haberme ayudado hoy. No tenía ni idea de que iba a desmadrarse tanto.
  • Franklin: Joder, tirar casas colina abajo suele hacer que la gente pierda los estribos.
  • Michael: Si, bueno, pensé que había acabado con toda esa mierda. No sé que narices está pasando.

Cuando los dos iban a entrar, son interrumpidos por la llegada de una Baller:

  • Franklin: ¡Mierda! Creo que estamos a punto de averiguarlo.

Del todoterreno se baja dos matones armados con bates, un hombre mayor y una mujer. El hombre mayor se dirige a los dos protagonistas:

  • ???: (Señalando a Michael) ¿Sabes quién soy? ¿Sabes quién soy yo? ¿Lo sabes?
  • Michael: ¡No!
  • ???: (Señalando a Franklin) ¿Y tú lo sabes?
  • Franklin: Creo que sí.
  • ???: Bien. (Señalando a Michael) Sé quién eres. Sé dónde vives. (Señalando a Franklin) ¿Tú quién eres?
  • Franklin: Soy Franklin.
  • ???: El carnet.

Franklin le da su carnet al matón del polo azul y este al hombre misterioso, que se lo mira y se lo mete en el bolsillo:

  • ???: Bien, Franklin, échale una mano al Sr. De Santa. ¿Quién soy?
  • Sr Madrazo: Buen chico. Ahora ponle un poco de antecedentes.
  • Franklin: (A Michael) Tío, el Sr. Madrazo... El Sr. Madrazo es un hombre de negocios legítimo. Lo acusaron injustamente de... dirigir una banda de mexicanos y una red de narcóticos... Pero retiraron los cargos porque los testigos... desaparecieron.
  • Sr. Madradzo: Chico listo. (Coge el bate del matón del polo azul) Michael. Tengo una pregunta para ti.

Golpea a Michael y le deja en el suelo amenazándolo con todos sus matones (con pistolas):

  • Sr. Madrazo: ¿Por qué arrastraste colina abajo una increíble casa modernista de gran valor arquitectónico en Vinewood Hills?
  • Michael: (Dolorido en el suelo) Pensé que su propietario se tiraba a mi mujer.
  • Sr. Madrazo: ¿Y no te parecía una casa muy peculiar para un instructor de tenis?
  • Michael: No pensaba con claridad.
  • Sr. Madrazo: Eso es obvio.
  • Michael: Sí.

Todos los mexicanos se relajan, el Sr. Madrazo devuelve el bate:

  • Sr. Madrazo: Bueno, Natalia necesitará un hotel mientras financias la reconstrucción, ¿verdad?
  • Michael: Claro.
  • Sr. Madrazo: Bien. ¿Y supongo que la reconstrucción costará algo así como dos millones y medio?
  • Michael: Por supuesto.
  • Sr. Madrazo: Genial.

Los mexicanos se van, pero antes Natalia escupe a Michael:

  • Michael: Que agradable.
  • Franklin: (Mientras levanta del suela a Mike) Venga, tío. Joder, ¿Estás bien?
  • Michael: Mejor que nunca.
  • Franklin: ¿Y ahora qué?
  • Michael: Parece que voy a tener que posponer mi jubilación, ¡Joder!

Michael, preocupado, se mira su alrededor:

  • Michael: Tío, estoy hipotecado hasta las cejas. Mira, solo conozco una manera de ganar dinero. Voy a tener que hacer una llamada a un viejo amigo: Lester. Creo que está en alguna parte de la ciudad. Quizá tenga que localizarlo.

Le da una palmada en la espalda a Franklin:

  • Michael: Déjame un poco de tiempo solo, ¿vale?
  • Franklin: Vale, tron.

Se despiden y Franklin se va, mientras Michael susurra mientras entra en casa:

  • Michael: ¡Mierda, joder!

Michael entra en casa y al final sale "Misión completada".

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